Un nuevo concepto de teletrabajo, pero en equipo; powered by Booking.

Desde marzo de 2020, con el confinamiento por la pandemia, muchos trabajadores han sustituido la oficina por su espacio doméstico. Las charlas a media mañana con un dónut en una mano y un café en la otra se han cambiado por reuniones informales por videoconferencia (…y eso, quien las organiza…).
Es lógico entender que muchos empleados hayan cambiado de un día para otro, casi sin darse cuenta, su vinculación con los compañeros por otros menesteres durante la jornada de teletrabajo.
Además, según revela una reciente investigación (se abre en una pestaña nueva), los empleados contratados durante la pandemia parecen estar menos comprometidos y menos orgullosos de trabajar en su empresa si los comparamos con los compañeros que se unieron a la plantilla antes de la pandemia. Esa falta de motivación y de vinculación con otros compañeros está empezando a dibujar escenarios preocupantes para los CEO, a los que cada vez les cuesta más retener a sus nuevos trabajadores.

Y aquí, nuestro reto.
Reto
Conseguir un MVP, en menos de 2 semanas y con una metodología Lean UX, que ofrezca una solución para contribuir a la integración de todos los empleados de una empresa, tanto presenciales como no presenciales, y que evite diferencias y desvinculaciones.
Lean UX
Jeff Gothelf define la metodología Lean UX como:
“La práctica de sacar a la luz la verdadera naturaleza de nuestro trabajo, más rápido y con menos énfasis en los entregables, pero con mayor foco en la experiencia que se está diseñando.”

¡Arrancamos con la fase de ideación!
Después de una intensa investigación con técnicas como la netnografía, descubrimos que existía un intenso debate en redes sociales sobre el teletrabajo impuesto de un día para otro.
Con esta tendencia localizada, seguimos investigando. Empezamos por un benchmarking y un desk research individual que nos dieron aún más luz, suficiente para arrancar con buen pie la fase de ideación.
Nos decantamos por construir una matriz de priorización con varias de las ideas que surgieron en el equipo. Nuestro objetivo fue apostar por la idea más disruptiva; es decir, la más desconocida y con mayor riesgo en el mercado.
Esto es precisamente lo que persigue la metodología Lean UX: apostar por ideas novedosas lanzadas rápidamente al mercado. El objetivo es analizar cómo evolucionan para poder pivotar fácilmente antes de tener un producto terminado. De ahí su famoso lema: “falla rápido y barato”.
¡Así pues, tocaba arriesgar!

Idea
La idea ganadora fue crear una plataforma, patrocinada por Booking, que pusiera en contacto a anfitriones de alojamientos y resorts vacíos por los estragos de la pandemia con empresas que necesitaran reactivar el sentimiento de pertenencia y vinculación de sus empleados.
- Usuarios: anfitriones, empresarios y empleados.
- Cliente: Booking.
El objetivo del proyecto es revertir la “soledad” que sienten los empleados que ahora teletrabajan aislados desde casa. ¿Cómo? Dando a sus empresas la posibilidad de crear grupos de “trabajo colectivo en remoto” fuera de casa, en sitios de ensueño y por periodos limitados de tiempo.
Con esta idea bien clara, llegaba el momento de ir un paso más allá y declarar supuestos alrededor del proyecto. Estos supuestos sirven para detectar qué necesidades del usuario podremos cubrir con nuestro MVP.
Una vez más, usamos una matriz de priorización para poner en valor los supuestos más arriesgados y desconocidos. Esta vez, con el fin de transformarlos en hipótesis.

Hipótesis
Ahora tocaba transformar esas declaraciones de supuestos en hipótesis para poder validarlas.
- Creemos que con nuestro producto podemos lograr que los anfitriones encuentren atractivo cambiar su concepto de alquiler vacacional tradicional por uno totalmente diferente e igualmente rentable.
- Creemos que con nuestro producto podemos conseguir que el trabajador vuelva a encontrar su sitio en la empresa, incentivándolo con una especie de vacaciones mientras trabaja en equipo fuera de casa y de la oficina.
- Creemos que con nuestro producto los CEO de las empresas (siempre los grandes olvidados en el debate del teletrabajo) pueden encontrar una herramienta que les garantice que sus trabajadores volverán a rendir y dejarán de darse de baja voluntaria con tanta frecuencia.
- Creemos que con nuestro producto, tanto empresarios como teletrabajadores volverán a encontrar ese sentimiento de pertenencia y espíritu de equipo que se ha perdido desde el confinamiento.
- Creemos que con nuestro producto podemos conseguir que el trabajo en remoto, pero en equipo y fuera de casa por periodos cortos, sea la válvula de escape perfecta para mantener las ganas y la ilusión de empleados y empresarios.
- Creemos que con nuestro producto podemos generar valor en empresas como Booking o similares, castigadas por la reciente crisis, y hacerlas pivotar hacia este nuevo modelo de negocio. Su know-how en el sector y su reputación contrastada pueden dar confianza; por tanto, una alianza con ellos se nos presenta como una estrategia de gran relevancia para el nuevo MVP.
Protopersonas
En este caso tenemos 3 tipos de usuarios a los que se dirige la plataforma. Por tanto, creamos 3 protopersonas distintas con sus perfiles característicos:
Teletrabajador, CEO-empresario y anfitrión.
Lean UX canvas
Después de empatizar con las protopersonas, estudiamos a fondo nuestro modelo de negocio con un Lean UX canvas. Este canvas pone en el centro el problema que hay que resolver (en lugar de una solución a implementar) y define los aspectos necesarios para construir, medir y aprender.
Desde ese momento, el equipo tuvo muy claro el problema que había que resolver y las pautas para construir, medir y aprender de forma progresiva.

Prototipado de baja fidelidad
Antes de prototipar nuestro MVP (elegimos que fuera una landing page), escribimos unas historias de usuario sencillas, directamente relacionadas con nuestras protopersonas. Su objetivo era ayudar a organizar las futuras funcionalidades y tareas de nuestro producto o servicio.
Comenzamos, en equipo, a dibujar unos wireframes de baja fidelidad de la estructura general de la landing page. Después los pasamos a Whimsical para maquetarlos en digital, todavía en baja fidelidad, pero ya con algo más de rigor y consistencia antes del diseño final en alta fidelidad.
En la parte superior tendría una barra de navegación y un hero importante en la primera sección, con vídeo o imagen y un UX writing cuidado. A continuación aparecería una franja con iconos que explican qué ofrece la plataforma y a quién se dirige.
En la siguiente sección apostamos por un diseño en patrón Z, que sabemos que funciona muy bien visualmente en estos casos, con una foto y un CTA propio para cada franja.
Por otro lado, propusimos un carrusel de fotos (a ancho completo) de complejos turísticos y viviendas disponibles, además de otra sección con cards que detallan experiencias que también se pueden contratar.
Para dar confianza a las empresas interesadas, decidimos añadir una sección con los logos de las empresas que ya hubiesen contratado nuestros servicios.
Por último, y no menos importante, colocamos un formulario de contacto preparado para captar leads y un footer para cerrar el diseño de esta one page.
Gráficamente, este sería el esquema que acabo de describir:

Prototipado de alta fidelidad (Figma)
El prototipado en alta fidelidad se hizo en Figma siguiendo las pautas del framework Bootstrap, con una rejilla de 12 columnas de 65 px de ancho y 30 px de gutter.

Y este fue el resultado final, donde el vídeo del hero se sustituyó por una foto con efecto parallax.

Sistema de diseño

Colores
La elección de colores tiene que ver con el concepto de branding detrás de la marca: Nomadik.
Para el logo y el branding usamos un juego de palabras que viene de los términos nómada y la era digital en la que vivimos. Las comunidades nómadas son las que se trasladan de un lugar a otro en vez de establecerse de forma permanente en un solo sitio. Esa conexión del nómada con sus viajes por innumerables paisajes nos llevó a elegir colores “terrosos” como primarios. Los secundarios, neutros, los complementan perfectamente sin crear discordancia.

Tipografías
Nos decantamos por un par de tipografías: Graphik para los titulares, con distintos pesos y tamaños, y Cabin para los textos de párrafo.

Componentes
Componentizar los elementos en Figma agilizó muchísimo el flujo de trabajo del equipo. Decidimos crear componentes y variants para los botones, los formularios y algunas cards muy sencillas.
Objetivos y KPIs
Para terminar, con la web preparada pero aún sin publicar, nos planteamos una serie de hitos para medir y analizar una vez lanzada.
Nos marcamos varios objetivos que íbamos a medir con KPIs. KPI, key performance indicator, se refiere a las métricas que sintetizan la información sobre la eficacia y la productividad de las acciones de un negocio, con el fin de poder tomar decisiones. Analizándolas, podemos ver qué acciones han sido más efectivas para cumplir los objetivos de un proyecto.
Tras unas semanas, decidimos que había llegado el momento de descubrir si nuestro producto resultaba interesante para los usuarios. Y, lo que es más importante para nosotros como emprendedores, entender si teníamos delante un buen modelo de negocio. Tocaba analizar los resultados de las métricas.
Al tratarse de un sitio web hecho con WordPress desde cero, usamos herramientas como Google Analytics, Hotjar, Mailchimp y redes sociales.
Establecimos 3 objetivos principales que pudiéramos medir para obtener respuestas sobre la viabilidad del MVP:
- Generar awareness para comprobar el potencial del servicio.
- Captar leads desde un formulario en la web, como estrategia de fidelización.
- Generar engagement con una estrategia de visibilidad en redes sociales como Slack, Twitter y LinkedIn, entre otras.
En Hotjar obtuvimos mapas de calor interesantes que nos mostraron dónde movían el cursor y hacían clic los visitantes.
Además, pudimos ver que no más del 40% de los usuarios hizo scroll hasta el final de la página.
En Google Analytics pudimos analizar, entre muchas otras, las siguientes métricas:
- 73 usuarios únicos visitaron la web. Objetivo: 100 usuarios. No cumplido.
- 38,28% de tasa de rebote. Objetivo: por debajo del 60%. Cumplido.
- 271 eventos de scroll hacia secciones de la página. Objetivo: 250. Cumplido.
- 27 clics en los distintos CTA de la web. Objetivo: el 75% de los usuarios únicos, 55 clics. No cumplido.
- 5 usuarios, que podrían ser CEO, buscaron más información como empresa a través de un enlace específico. Objetivo: captar la atención de 10 empresas con ese enlace. No cumplido.
Del formulario de contacto que colocamos estratégicamente al final de la página (y al que apuntaban varios de los CTA más importantes) solo conseguimos cuatro suscripciones (leads), a las que se envió un email automático desde Mailchimp. Solo el 75% de estos suscriptores abrió el email de la campaña que habíamos diseñado, y una persona además se dio de baja.
En cuanto a redes sociales, la propuesta interesó bastante en LinkedIn: el teaser en una publicación propia generó bastante ruido y actividad, con unas 26 interacciones y 1.107 visualizaciones hasta la fecha.
Conclusiones y futuribles
Lean UX parece haber funcionado de una manera sorprendente para sacar adelante un producto como Nomadik en un tiempo récord (menos de dos semanas).
Con este producto mínimo viable damos fe del leitmotiv que caracteriza a esta metodología: “falla rápido, falla barato”. Con un proyecto desarrollado de una manera tan ágil, casi sin research, como haríamos en un Design Thinking, hemos podido comprobar que la idea y su modelo de negocio han despertado suficiente interés para seguir madurándolos. Creo, además, que es buen momento para analizar si podríamos pivotar en algunas de sus funcionalidades. Para eso es necesario seguir analizando, haciendo cambios y estudiando nuevas métricas. Y precisamente en eso estamos ahora…
Como equipo nos sentimos muy satisfechos, pese a no haber alcanzado muchos de los KPI que nos fijamos como objetivo. Sabemos que moviendo más la web en redes sociales, añadiendo algún vídeo promocional, iterando y haciendo tests A/B, entre otras técnicas, podríamos captar la atención de clientes y usuarios potenciales.
Y si has llegado hasta aquí, solo me queda darte las gracias por leerme hasta el final. ¡Gracias!
Y como diría el gran Confucio:
“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.”










